El primer ciclo de educación primaria abarca de los 6 a los 8 años (1º y 2º curso) y representa el inicio formal de la educación obligatoria. Durante esta etapa, los niños experimentan una transición desde la educación infantil, adoptando una mayor estructura en sus aprendizajes y rutinas escolares.
Los alumnos/as en esta fase comienzan a desarrollar su autonomía en el aprendizaje y consolidan habilidades básicas en lectura, escritura y cálculo matemático. También es un periodo en el que aumentan su capacidad de atención y empiezan a desarrollar estrategias para la resolución de problemas de manera más estructurada.
A nivel emocional y social, los niños continúan aprendiendo a gestionar sus emociones y a relacionarse con sus compañeros dentro de un entorno más estructurado. Se refuerzan valores como el respeto, la cooperación y la empatía.
En cuanto al desarrollo psicomotor, se perfeccionan las habilidades motrices finas y gruesas, necesarias para la escritura, la coordinación manual y otras actividades físicas.